Dos reflexiones
Un amigo (a quien convenientemente identificaremos por el neutral y límpido apelativo de "Parce") leyó el blog el otro dia.
-Muy bien Tuco, le estas pegando de nuevo.
-No Parce, falta mucho todavía.
Se rascó la barbilla con un dedo y se mandó media cerveza. No articuló palabra hasta que las chispas del alcohol le dejaron respirar.
-Qué le falta-Musitò, mientras sus ojos seguían con insistencia el movimiento de una mesera nueva, imagino que durante el recorrido tentador de ella él deseó tener vision de Rayos-X.
-Suciedad-Le dije- A mis escritos les falta suciedad- completé, rascando un fosforo contra el piso.
Ya teníamos dos horas sentados, y la mesa empezaba a poblarse de un maligno soto bosque de botellas. Sabía que a la mañana siguiente lamentaría esta discusión doblemente. El sentido y la argumentación de la misma son lamentables, y además sabía que me dolería la cabeza.
-Ya empiezas con el tema ese del mundo real de nuevo-dijo.
-No Parce. No es un tema, y no comienzo, sino que sigo con el. Lo que pasa es que en esta etapa requería un mayor grado de abstracción. Poner las cosas suaves, sin rayas. Ahora necesito mas ruido, menos sutileza al hablar.
Mi amigo me respondió al instante, disparado.
-Ah. Es lo mismo que te escucho decir hace años. Que no hay comunicación sin agresión, que no hay lenguaje sin conflicto, que no hay conflicto sin trucos sucios, y que los trucos sucios de la comunicacion humana son el lenguaje soez, porque su contenido hace explicito sentidos más alla de lo literal.
Terminé mi cerveza mientras repasaba mi punto de vista, reflejado con pintorescas muecas de borracho por mi interlocutor.
-No le creo nada - Continuó imprecando - Lo que pasa es que no puedes reprimir al gamín que llevas dentro.
-Magistral Parce. Lo que usted diga, finalmente ud me conoce mejor que yo.
El tema quedó alli. No era una discusión nueva. Llevavamos años tratando de sacar algo en limpio.
Finalmente este post va de nuevo limpiecito.
Esto de salir en plan de hombres solos por el centro nunca ha acabado bien.
-Muy bien Tuco, le estas pegando de nuevo.
-No Parce, falta mucho todavía.
Se rascó la barbilla con un dedo y se mandó media cerveza. No articuló palabra hasta que las chispas del alcohol le dejaron respirar.
-Qué le falta-Musitò, mientras sus ojos seguían con insistencia el movimiento de una mesera nueva, imagino que durante el recorrido tentador de ella él deseó tener vision de Rayos-X.
-Suciedad-Le dije- A mis escritos les falta suciedad- completé, rascando un fosforo contra el piso.
Ya teníamos dos horas sentados, y la mesa empezaba a poblarse de un maligno soto bosque de botellas. Sabía que a la mañana siguiente lamentaría esta discusión doblemente. El sentido y la argumentación de la misma son lamentables, y además sabía que me dolería la cabeza.
-Ya empiezas con el tema ese del mundo real de nuevo-dijo.
-No Parce. No es un tema, y no comienzo, sino que sigo con el. Lo que pasa es que en esta etapa requería un mayor grado de abstracción. Poner las cosas suaves, sin rayas. Ahora necesito mas ruido, menos sutileza al hablar.
Mi amigo me respondió al instante, disparado.
-Ah. Es lo mismo que te escucho decir hace años. Que no hay comunicación sin agresión, que no hay lenguaje sin conflicto, que no hay conflicto sin trucos sucios, y que los trucos sucios de la comunicacion humana son el lenguaje soez, porque su contenido hace explicito sentidos más alla de lo literal.
Terminé mi cerveza mientras repasaba mi punto de vista, reflejado con pintorescas muecas de borracho por mi interlocutor.
-No le creo nada - Continuó imprecando - Lo que pasa es que no puedes reprimir al gamín que llevas dentro.
-Magistral Parce. Lo que usted diga, finalmente ud me conoce mejor que yo.
El tema quedó alli. No era una discusión nueva. Llevavamos años tratando de sacar algo en limpio.
Finalmente este post va de nuevo limpiecito.
Esto de salir en plan de hombres solos por el centro nunca ha acabado bien.


2 Comments:
No se usted viejo man, pero yo quiero escribir sucio porque eso comence a leer, las negras historia de Dashiell Hammett y Raymond Chandler. Pero, ni soy detective de la agencia Continental, ni me relaciono con gangsters o traficantes y, de hecho, mi vida transcurre muy gris y rutinaria.
Pero ahora caigo en cuenta que se puede escribir sucio acerca de la rutina.. mire nomas a Houellebecq.
Y quedo a la espera de su post acerca de la diferencia entre Caos y Ruido.
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